LO QUE ESTÁ RODANDO HOY, ESTARÁ INFLUYENDO A ALGUIEN MAÑANA

 

Que alguien nos corrija, pero debería haber un campo del psicoanálisis encargado de estudiar la influencia del séptimo arte en la personalidad humana.

¿Qué no hay tal influencia? ¡Ja! Basta con ver a todos esos treintañeros cebosos y acneicos que juegan a disfrazarse de Pokemon, basta con echarle una mirada a las niñatas de menos de 20 que aún creen que Edward Cullen va a venir a salvarlas de una vida de aburrimiento, basta con mirar a los maníacos obsesionados con Summer,  porque a la larga no pudieron superar una “tusa”, basta con juntarlos a todos para que la influencia del cine quede en evidencia.

¿Cuantas veces hemos escuchado noticias en las que un loco disfrazado de El Joker, Bane, El Castigador o Shrek llegó a una escuela a matar a 200 niños porque el espíritu de alguna película se lo pidió?. Eso ya pone en contexto el poder de la cultura cinematográfica en el desarrollo de la sociedad.

Las historias siempre han tenido responsabilidad directa en el moldeamiento de una generación. Desde los mitos de Hércules y Jesus, hasta las proezas contemporáneas de Napoleón y Henry Ford, cada época ha tenido su relato particular de guía. A nosotros nos tocó crecer con “Dejémonos de vainas” y “Locos vídeos“. Eso explica muchas cosas.

Con el auge de la tv en los años 50 y del internet en la última década, el modelo de crianza ahora proviene de una serie web, un videoclip o en el peor de los casos un youtuber. Pero detrás de todos eso, el que más poder de convencimiento acumula es el cine. Gente por la calle repitiendo frasesitas de Alex DeLarge, mocosos queriendo ser Tyler Durden o bebés faltos de afecto que ahora quieren ser nazis porque vieron American Story X, son la reafirmación de dicha realidad.

¿Qué queremos decir con esto? Que más allá de vender una película o un cortometraje, el cine que estamos haciendo está vendiendo un estilo de vida queramos o no. El grado de control que puede ejercer una ficción en nuestra vida o en la de alguien más es algo que no puede dejarse al azar interpretativo. Desde el director nacen unos planteamientos claros de lo que se quiere decir, y dichas ideas deben transmitirse a través de todas las etapas del proyecto (Por eso la importancia de la comunicación de un producto cinematográfico)

¿Deben las películas y demás, tener una responsabilidad ética con sus audiencias? No, por supuesto que no. Nada peor que ideas panfletarias producidas con responsabilidad social y toda esa caterva de ideas restrictivas que buscan amoldar las historias a lo que se supone es correcto. La respuesta sensata no existe porque la pregunta por sí carece de sentido dependiendo de quien la haga, sin embargo no podemos eludir a un efecto derivado del cine que se hace en cualquier parte del mundo: Sí o sí tiene influencia en el comportamiento de sus espectadores.

Y es que la ficción amolda la realidad de maneras impensadas. Puede que no nos demos cuenta pero todos tenemos en la vida algo de ese villano; una frase de esas que nos marcó, lista para sacarla en el momento exacto; y de seguro en algún episodio de nuestra vida hemos querido ser ese don de la droga, capitán del equipo de fútbol americano, casanova hollywoodense o en el peor de los casos, bloggero intelectualoide que se siente incomprendido. Eso continuaría explicando muchas cosas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s